La comunicación y el
acceso a la información en un ser humano dependen de sus ventanas de
percepción, las ayudas tecnológicas en su desarrollo, apuntan día a día a
problemas específicos enmarcadas según la necesidad que suplen y el tipo de
discapacidad a la cual sirven.
Desafortunadamente
la gran mayoría de estas tecnologías aún no son conocidas en nuestro país. Sin
embargo, abren la posibilidad de producir un estimulo al desarrollo de nuevas
ideas.
Con la selección
de tecnologías, se busca dar respuesta a la demanda de productos, instrumentos,
equipos y sistemas técnicos para su uso, el de sus familiares, profesionales
que los atienden, generada por la población con discapacidad de nuestro país,
para evitar compensar, mitigar o neutralizar la discapacidad y mejorar su
autonomía personal facilitando su comunicación y el acceso a la información.
Asimismo, se busca
una mayor integración social y participación activa en la vida económica y
laboral, encontrando un sistema de adquisición e implementación de tecnologías,
que permitan a la población con discapacidad de bajos recursos acceder a ellas.
Es necesario concientizar acerca de la
importancia de crear una cultura en los distintos sectores de nuestra sociedad,
que motive a cada uno de los individuos a aportar lo que esté a su alcance para
permitir la igualdad de derechos y oportunidades de la población con
discapacidad. Es así como otros países han logrado ser modelos en este aspecto,
haciendo de las personas con discapacidad individuos productivos, dándoles
obligaciones y toda la infraestructura necesaria para que puedan cumplirlas.
En nuestro país
existe un gran potencial que estamos desperdiciando. Deberíamos ser capaces de
ponernos en el lugar de ellos y sentir la importancia de brindarles el apoyo
oportuno, fomentando la integración social de un grupo al cual se le dificulta,
le otorga el derecho de exigirle, haciéndola más productiva y más desarrollada.